La voz contiene unicamente los sonidos que el oido capta, como consecuencia cuando la escucha es reestablecida la voz cambia, el oido es capaz de cerciorarse de la precisión del sonido que va a ser producido.
Los niños con voces graves y apagadas, acostumbran a tener problemas de aprendizaje, indican un análisis deficiente de los harmónicos agudos y una mala lateralización (dominio del oido izquierdo). Por lo cual se ha de restablecer el dominio del oido derecho para que su voz sea harmonicamente rítmica y de respuesta rápida.